Sobre la azotea, el campo
30 jul 2009
De sueño de la ciencia ficción a eje de los planes urbanísticos de Sarkozy y modelo para los nuevos rascacielos. Los edificios se hacen bosque y las azoteas jardines. Bajo el pavimento no estaba la playa, pero sobre los edificios despunta el campo.
Días de frontera abría con la ensoñación de un Madrid neovictoriano de azoteas aéreas pobladas de árboles y puentes venecianos:
De niño había soñado mil veces con dejar NuSan mudarse a la capital, participar en los clubs políticos y las tertulias. Fantaseaba con horizontes abiertos, con las muchachas refinadas de las series interactivas. Se imaginaba galante cortejando a las guapas que paseaban por las tardes sobre la cubierta plástica y ajardinada de Madrid.
Tal vez Madrid llegue a tener alguna política urbanística alguna vez, pero lo cierto es que París ya está en ello: los planes liderados por Sarkozy pretenden fortalecer civicamente el banlieu al tiempo que lo reverdecen edificio a edificio.
Pero no es sólo París. En Alemania más de un 10% de la superficie total de tejados y azoteas es ya verde. En en Tokio, el plan urbanístico preeve alcanzar en breve el 20% de la superficie aérea de la ciudad, una estrategia considerada fundamental para frenar el incremento constante de las temperaturas locales durante las últimas dos décadas. En Toronto es el propio gobierno el que selecciona y financia la jardinización de las azoteas particulares con el objetivo de alcanzar el 20% en un año y medio.
Pero si las azoteas se convierten en zonas verdes y de paseo, tal vez unidas pronto formando grandes parques aéreos, los grandes edificios corporativos buscan, después de una época centrada en la autonomía energética, crear ecosistemas enteros, como islas en el nuevo mar de verde urbano.
Al fin se cumple el sueño de Hundterwasser