Crear, reconocer, exaltar
03 ago 2010
Notas sobre el uso de los verbos que definían los pasos de grado en los gremios medievales.
En los viejos gremios medievales los apredices eran creados, los oficiales reconocidos y los maestros exaltados. La diferencia no deja de ser interesante.
Crear (del latín creāre, hacer, por elección o nombramiento, a alguien lo que antes no era) era un verbo, como dice el diccionario de la RAE, “referido a dignidades muy elevadas, por lo común eclesiásticas y vitalicias“. Los papas, los cardenales y en cierta época el Emperador y los caballeros eran creados (como los vampiros, por cierto
).
El uso de este verbo particular resulta revelador tanto de la importancia que el gremio daba al aprendizaje como a la idea de que era el Arte quién creaba el oficio en la persona que admitía. Nadie era orfebre o tintero sino cuando los tinteros y orfebres aceptaban que podía llegar a ser uno de ellos. Ser creado aprendiz es la afirmación de un poder ser, no la constatación de un ser previo.
Pasado el aprendizaje, el aprendiz era reconocido (del lat. recognoscĕre, tener a una persona por lo que es en realidad en cuanto a su mérito, talento, fuerzas, recursos, etc.) como oficial. Mientras la creación es a priori, el reconocimiento es a posteriori. El compañero pasa a ser un miembro pleno de la comunidad de trabajo cuando su hacer es valorado consensuadamente por los demás miembros.
Finalmente, es exaltado a maestro (del latín exaltāre, elevar a alguien o algo a gran auge o dignidad) porque la tarea a la que se le llama -la maestría- va más allá del ejercicio pleno del oficio. Su función no será ya sólo trabajar u organizar el trabajo. El Arte y no los objetos que como artesano hace y comercia, pasarán a ser su obra principal.