Cooperativismo, del capital al conocimiento
28 jul 2011
Es importante en este momento difundir la historia del cooperativismo, precisamente porque las grandes divisiones que le dieron forma empiezan a desdibujarse convirtiendo las diferencias de ayer en patrimonio común de hoy. En los siglos pasados el conflicto social traducía una relación entre capital y trabajo que hacía imposible el acceso al capital y por tanto a la autonomía personal y comunitaria para quienes vivían de un salario, incluso para los pequeños empresarios agrarios, los artesanos o los comerciantes locales. Las distintas teorías -las libertarias con sus bancos populares, las católicas con sus cajas de ahorros, las socialistas con la financiación pública- vieron en la unión de cooperativismo de trabajo y crédito la clave para democratizar la economía y permitir alcanzar tecnología y escala a los emprendedores de la base social. Si hoy el conocimiento es más importante que el capital, precisamente porque el principal componente del capital es el conocimiento, ¿no ha llegado el momento de revisitar todos aquellos debates, prácticas y relatos para pensar un nuevo cooperativismo basado en el conocimiento que se alimente de forma natural de una ética hacker del trabajo?
(1 Comentario)
[...] hora de revisar la historia del cooperativismo, no sólo porque hay mucho que aprender sino porque el centro de las cuestiones que estaban en debate está pasando del capital al conocimiento y bajo esa perspectiva convergen experiencias provenientes de los tres grandes troncos ideológicos [...]