Ciudad abierta, ciudad sostenible
25 jul 2009
La creación de espacios deliberativos virtuales aporta soluciones sostenibles a las ciudades. Las ciudades más abiertas a sus ciudadanos son las que más evolucionan.
De Sao Paulo a Zaragoza, DiyCity es un proyecto en crecimiento. En realidad algo tan simple como un foro ciudadano para deliberar sobre cómo transformar la propia ciudad en algo más sostenible y vivible.
Su principal éxito: aportar una solución al hoy carísimo (15 millones de dólares) seguimiento de los autobuses públicos en Nueva York. La propuesta: poner en marcha un sistema similar al tracking SMS de los autobuses madrileños… pero gratuito. El conductor del autobus envía su posición a un servidor público central que sirve los resultados a las paradas y los usuarios.
John Geraci, impulsor de la iniciativa comentaba en Julio a Monocle:
Lo que se necesita ahora es una ciudad que opere con datos abiertos que fluyan a través de herramientas libres descentralizadas, que impliquen activamente a los residentes no sólo como usuarios sino como participantes y propietarios del sistema
Con una iniciativa similar el arquitecto Roope Moka aparecía en los medios esta primavera encabezando Demos Helsinki, un proyecto ciudadano de plan integral para el desarrollo sostenible de la ciudad báltica.
Reenfocar la sostenibilidad, centrándola en las personas es mucho más que reducir consumos energéticos y reciclar basuras. Es repensar y reimaginar la ciudad como un espacio de comunidades e interacción. Un camino en el que sólo las ciudades abiertas, las que profundicen democraticamente, las que abran espacios de deliberación tendrán una opción de futuro.